- ¿Cuál es la visión global de la Consejería de Desarrollo Sostenible respecto al papel que debe desempeñar el Programa FEDER 2021-2027 en Castilla-La Mancha?
La Consejería de Desarrollo Sostenible considera que el papel del Programa FEDER 2021-2027 en Castilla-La Mancha es fundamental y trascendental, especialmente teniendo en cuenta que una de las políticas prioritarias del Gobierno regional es la sostenibilidad en todos sus ámbitos.
En este contexto, los fondos estructurales europeos resultan esenciales para una comunidad como Castilla-La Mancha, catalogada como región menos desarrollada. El Programa FEDER permite acceder a recursos imprescindibles para afrontar de manera real y eficaz las múltiples necesidades del territorio, especialmente en un periodo clave como el comprendido entre 2021 y 2027.
La visión de la Consejería es además amplia y profundamente vinculada al territorio, con una atención especial a los pequeños municipios. Castilla-La Mancha es una región extensa, con más de 80.000 kilómetros cuadrados, lo que supone un reto añadido a la hora de garantizar servicios públicos de calidad, impulsar el desarrollo socioeconómico y asegurar la cohesión territorial.
En este sentido, el apoyo del Programa FEDER es determinante: sin estos fondos sería impensable ofrecer todos los servicios que necesita la ciudadanía y promover el desarrollo sostenible y equilibrado de la región. El FEDER se configura así, como una herramienta clave para avanzar hacia una Castilla-La Mancha más sostenible, cohesionada y con mayores oportunidades para todos sus territorios.
- ¿Qué prioridades de su competencia considera más estratégicas para la región dentro de este período de programación y por qué?
Dentro del actual Programa Operativo FEDER 2021-2027, todas las actuaciones desarrolladas por la Consejería de Desarrollo Sostenible se enmarcan en el Objetivo Político 2, centrado en una Europa más verde. Esto sitúa a la sostenibilidad ambiental como eje estratégico de la acción pública durante este período de programación.
En este marco, las prioridades de la Consejería abarcan ámbitos clave como la economía circular, la gestión de los residuos, la transición energética, el desarrollo socioeconómico de los montes y de los espacios naturales protegidos, así como el diseño y aplicación de políticas de protección, conservación y prevención de daños a los ecosistemas. Todas estas actuaciones resultan esenciales para garantizar un modelo de desarrollo equilibrado y respetuoso con el medio natural.
Un elemento especialmente relevante es la lucha contra el cambio climático, que atraviesa de manera transversal todas las políticas de la Consejería. En este sentido, se considera prioritario impulsar medidas y políticas orientadas tanto a la mitigación de sus efectos como al refuerzo de la capacidad de adaptación de la región frente a este fenómeno.
Estas actuaciones se encuentran estrechamente vinculadas a dos ámbitos competenciales estratégicos de la Consejería: el agua y la energía. Ambos recursos son fundamentales para el desarrollo de Castilla-La Mancha y requieren inversiones en infraestructuras, así como medidas y ayudas que garanticen su disponibilidad, sostenibilidad y eficiencia. Se trata de elementos clave para avanzar en la política verde impulsada por la Unión Europea.
Además, el programa establece que el 30% del presupuesto debe destinarse a actuaciones vinculadas a objetivos ambientales, lo que refuerza el papel trascendental de la Consejería de Desarrollo Sostenible dentro del FEDER. No obstante, se subraya que los distintos objetivos del programa no actúan de forma aislada, sino que están estrechamente interrelacionados.
En este enfoque integrado, resultan igualmente relevantes aspectos como el empleo, especialmente el empleo verde, la digitalización y la correcta articulación de los distintos recursos disponibles. En definitiva, el Programa FEDER se concibe como una gran malla de instrumentos y políticas complementarias que permiten trabajar de forma coordinada en beneficio del desarrollo sostenible y del bienestar de la ciudadanía de Castilla-La Mancha.
- ¿Cómo contribuye el Programa FEDER a avanzar en los objetivos ambientales, energéticos y climáticos establecidos por el Gobierno regional?
El Programa FEDER contribuye de forma trascendental al avance de los objetivos ambientales, energéticos y climáticos del Gobierno de Castilla-La Mancha, en plena coherencia con las políticas y estrategias regionales y europeas.
A partir de las estrategias definidas por el Ejecutivo autonómico —como la Estrategia de Transición Energética, la Estrategia frente al Cambio Climático, la Estrategia de Economía Circular o la Estrategia de Infraestructuras Hidráulicas—, el FEDER se configura como un mecanismo clave que permite materializar estas hojas de ruta. Se trata de actuaciones que implican inversiones de gran envergadura económica, imposibles de abordar sin la cofinanciación europea.
Uno de los elementos más relevantes es el enfoque territorial del programa, con una atención especial a los pequeños municipios, que constituyen una prioridad para la Consejería de Desarrollo Sostenible. El FEDER permite orientar los recursos disponibles hacia actuaciones muy concretas, alineadas con una visión estratégica común: la lucha contra el cambio climático.
En este sentido, el compromiso del Gobierno regional quedó reforzado con la firma de la Declaración de Emergencia Climática, que marcó de manera decisiva el diseño del actual Programa Operativo FEDER en Castilla-La Mancha. El objetivo es actuar de forma decidida para mitigar los efectos del cambio climático, al tiempo que se aprovechan las oportunidades que ofrecen estas políticas para impulsar el desarrollo económico sostenible.
La aplicación de la normativa europea se aborda desde una perspectiva equilibrada y realista, especialmente en una región extensa como Castilla-La Mancha. Por ello, se impulsan actuaciones concretas y esenciales, como el desarrollo de infraestructuras hidráulicas eficientes para la depuración del agua, la implantación de una jerarquía de residuos que permita su correcta recogida y valorización, o las labores de prevención y gestión forestal para proteger los montes, considerados auténticos sumideros de carbono y elementos clave en la regulación hídrica del territorio.
En todas estas políticas, el apoyo del Programa FEDER resulta fundamental, permitiendo avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible, resiliente y adaptado a las características y necesidades de Castilla-La Mancha.
- En términos de transición energética, ¿qué actuaciones considera que están teniendo mayor impacto para la Región?
En términos de transición energética, uno de los mayores impactos alcanzados en Castilla-La Mancha ha sido, sin duda, la consolidación de la región como uno de los principales territorios productores de energía renovable en España. Actualmente, Castilla-La Mancha se sitúa como la segunda comunidad autónoma en generación de energías renovables, un logro que ha sido posible gracias al impulso de programas anteriores y al apoyo recibido a través de los fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (Next Generation EU).
En el marco del actual Programa FEDER, la Consejería de Desarrollo Sostenible está desarrollando dos actuaciones estratégicas de gran relevancia. La primera de ellas tiene como objetivo socializar la energía, una prioridad clara del presidente Emiliano García-Page, orientada a que toda la ciudadanía de Castilla-La Mancha pueda beneficiarse de la energía renovable generada en la región.
En este sentido, se está ultimando una convocatoria de ayudas para la creación de comunidades energéticas, dotada con 10,6 millones de euros de fondos FEDER. Estas ayudas se desplegarán en distintas fases y a través de varias convocatorias hasta el año 2027, y están dirigidas tanto a personas como a empresas que no disponen de capacidad para instalar sistemas fotovoltaicos propios, permitiéndoles acceder al uso compartido de la energía renovable.
De forma complementaria, para aquellas personas y entidades que sí cuentan con capacidad para el uso directo de la energía, la Consejería está preparando una convocatoria de ayudas con fondos FEDER para instalaciones de autoconsumo energético, con una dotación de 50 millones de euros. Esta medida permitirá seguir ampliando el número de instalaciones existentes en la región, que ya supera las 49.000, reforzando así el modelo de generación distribuida.
Todas estas actuaciones persiguen un objetivo común: reducir el consumo de energía de origen fósil y aprovechar un recurso abundante en Castilla-La Mancha como es el sol. No obstante, la estrategia energética regional va más allá de la energía fotovoltaica. Incluye también el impulso de otras tecnologías renovables como la energía eólica, los bombeos reversibles e hidráulicos, que permiten aprovechar la energía del agua, así como una apuesta decidida por los gases renovables, llamados a sustituir progresivamente a los gases fósiles.
En definitiva, se trata de un conjunto amplio y diversificado de actuaciones que responden tanto a las necesidades del tejido productivo como de la ciudadanía, y que sitúan a la transición energética como uno de los pilares del desarrollo sostenible de Castilla-La Mancha.
- Que prioridad considera que otorgan los últimos reglamentos comunitario a la eficiencia en la gestión del agua, y cómo valora en este sentido la cesión de nuestro programa FEDER en beneficio del Programa Feder Nacional (POPE), para abordar de forma unitaria con el Estado las inversiones de la tubería manchega.
La cesión de parte del Programa FEDER regional al Programa Operativo Plurirregional de España (POPE) para abordar de forma conjunta con el Estado las inversiones de la Tubería Manchega ha sido un paso fundamental. Esta actuación demuestra que las instituciones funcionan y que las políticas europeas pueden trasladarse de manera eficaz desde el ámbito estatal al regional y local.
Se trata de una infraestructura largamente demandada, destinada a garantizar el abastecimiento de agua de calidad al Campo de Calatrava, donde alrededor de 150.000 personas no disponen actualmente de recursos hídricos suficientes y adecuados para el consumo. En pleno siglo XXI, esta situación resulta difícilmente asumible, lo que refuerza la necesidad de una respuesta coordinada y decidida.
La colaboración y las sinergias entre la Administración General del Estado y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha han sido constantes, permitiendo que, a través del FEDER estatal, el POPE, se haya podido complementar la financiación con recursos del FEDER regional. Gracias a esta cooperación, ha sido posible impulsar una inversión de 95 millones de euros, de gran envergadura e impacto, que permitirá garantizar el abastecimiento de agua de calidad en un plazo aproximado de dos años.
Para el Gobierno regional, esta actuación constituye un éxito rotundo de colaboración interadministrativa. La previsión es que en el horizonte de 2027 esta infraestructura esté plenamente operativa, asegurando el acceso al agua potable y de calidad para toda esta zona de Castilla-La Mancha.
- ¿Se están incorporando criterios de equilibrio territorial y apoyo a municipios pequeños en la selección de proyectos?
La Consejería de Desarrollo Sostenible incorpora de forma transversal criterios de equilibrio territorial y apoyo a los municipios pequeños tanto en sus políticas de subvenciones como en las inversiones que impulsa. Una parte muy significativa de la acción pública de la Consejería está directamente vinculada a los municipios de menor tamaño, especialmente aquellos situados en las zonas más despobladas de Castilla-La Mancha.
En ámbitos como el abastecimiento y la depuración de aguas residuales, la actuación se articula fundamentalmente a través de convenios con pequeños municipios, que por sí solos no dispondrían de la capacidad económica necesaria para acometer inversiones de esta envergadura. El apoyo público resulta, por tanto, imprescindible para garantizar servicios básicos esenciales en todo el territorio.
En estos momentos, contamos con 25 millones de euros de financiación Feder para la construcción de nuevas estaciones depuradoras de aguas residuales en la región, como el caso de Sigüenza que lleva en marcha desde hace un año, Villanueva de Alcardete que acabamos de inaugurar o Sanclemente-El Provencio, Sonseca y Los Yébenes.
También estamos ejecutando en 18 municipios una inversión de 2,7 millones de euros en obras relacionadas con el ciclo integral del agua, como son nuevos depósitos de abastecimiento, actuaciones de mejora en redes y sondeos de captación. Se trata de pequeñas infraestructuras esenciales que resultan vitales para los municipios de menor tamaño, pues permiten mejorar tanto la calidad como la cantidad de agua potable disponible para sus vecinos. Además de la nueva tubería de abastecimiento de la Mancomunidad del Pusa, el muro de protección de la presa del río Gévalo, entre otras actuaciones.
De igual modo, las políticas de mitigación, recogida selectiva y gestión de residuos se desarrollan principalmente a través de mancomunidades y diputaciones provinciales, estructuras que permiten prestar estos servicios de manera eficiente y equitativa. Mientras que los grandes municipios cuentan con mayor capacidad presupuestaria para implantar sistemas propios de recogida, los municipios pequeños necesitan este respaldo para acceder a los mismos estándares de servicio.
A través del Programa FEDER se asegura que los municipios de menor tamaño dispongan de los mismos recursos, oportunidades y servicios que las grandes ciudades, contribuyendo así a la cohesión territorial y social.
Por último, la masa forestal de Castilla-La Mancha, que alcanza los 3,8 millones de hectáreas, se localiza mayoritariamente en áreas rurales y menos pobladas. Las inversiones destinadas al desarrollo de infraestructuras y al aprovechamiento sostenible de los recursos forestales tienen un impacto directo en la creación de empleo y en el desarrollo socioeconómico de estos municipios.
Por todo ello, estas políticas se dirigen de manera prioritaria a los pequeños municipios, que constituyen la población objetivo de una parte esencial de las actuaciones de la Consejería de Desarrollo Sostenible.
- En materia de conservación del medio natural y biodiversidad, ¿qué actuaciones se están desarrollando y con qué resultados preliminares?
En materia de conservación del medio natural y biodiversidad, las actuaciones financiadas a través del Programa FEDER se están centrando, de manera prioritaria, en el refuerzo de la prevención y la capacidad de intervención en los espacios forestales de Castilla-La Mancha.
Por un lado, se están desarrollando infraestructuras de comunicación y acceso a las masas forestales, que cumplen una doble función: facilitar la conexión entre municipios y permitir la realización de labores preventivas fundamentales para evitar catástrofes ambientales, uno de los objetivos clave del FEDER. Estas infraestructuras resultan esenciales para una gestión forestal eficaz y para la protección de los ecosistemas.
De forma complementaria, se ha reforzado significativamente la dotación de medios materiales del cuerpo de agentes medioambientales, con el fin de mejorar su capacidad de actuación sobre el terreno. En este ámbito, ya se cuenta con 57 vehículos financiados con fondos FEDER, que permiten una intervención más rápida y eficaz en tareas de vigilancia, prevención y protección del medio natural.
Además, la Consejería se encuentra en fase avanzada de licitación de 97 nuevos vehículos todoterreno destinados al cuerpo de agentes medioambientales, con una inversión superior a los 5 millones de euros, lo que supondrá un salto cualitativo en la capacidad operativa del servicio. A ello se suma una inversión adicional de 270.000 euros para la adquisición de seis vehículos destinados a los técnicos que desarrollan labores de extinción de incendios.
En este sentido, el impacto del apoyo del Programa FEDER en la conservación del medio natural resulta incuantificable, tanto por su alcance territorial como por su contribución a la seguridad y sostenibilidad de los ecosistemas forestales.
- ¿Considera de interés el apoyo del FEDER en infraestructuras verdes, gestión de residuos o protección del patrimonio natural?
Sin duda, es fundamental. Muchos municipios, especialmente los de menor tamaño, cuentan con una capacidad económica muy limitada, lo que dificulta disponer de una gestión adecuada de los residuos si no es de forma mancomunada o a través de las diputaciones provinciales. En muchos casos, tampoco tienen la posibilidad de contar con infraestructuras básicas como puntos limpios de recogida selectiva, esenciales para favorecer la recirculación y reutilización de materiales como muebles o residuos electrónicos, desde dispositivos móviles hasta otros elementos susceptibles de tener una segunda vida. Es imprescindible dotar a los municipios de estos recursos.
En esta línea estamos trabajando de forma prioritaria. Un ejemplo claro es el de la provincia de Cuenca, donde el Centro de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos está llegando al final de su vida útil. Para dar respuesta a esta situación, y gracias al apoyo de los fondos FEDER, se está impulsando, en colaboración con la Diputación de Cuenca, una inversión muy relevante de 20 millones de euros. Se trata de una actuación de gran envergadura que presta servicio a una provincia con un elevado nivel de despoblación y que pone de manifiesto la capacidad de apoyo y la eficacia del Programa FEDER en nuestra región.
- ¿Qué retos identifica para los próximos años en materia de economía circular y cómo puede el FEDER contribuir a afrontarlos?
De cara al futuro, uno de los principales retos es avanzar de manera decidida en la recuperación y reutilización de materiales. Es un aspecto básico. La capacidad extractiva del ser humano ha alcanzado tal magnitud que estamos dilapidando los recursos del planeta y deteriorando nuestro propio sistema productivo. Por ello, resulta esencial arbitrar mecanismos y ayudas que impulsen este cambio de modelo y refuercen una economía verdaderamente circular.
Este enfoque debe ir acompañado, además, de la recuperación y uso eficiente de recursos clave como el agua y la energía. Es necesario avanzar hacia sistemas productivos que permitan un mayor ahorro en estos ámbitos y que favorezcan un uso más responsable de los recursos naturales. Todo ello contribuye a consolidar una economía sostenible y a generar empleo verde, un elemento especialmente relevante en una región como la nuestra.
Para hacer posible esta transición, el apoyo del FEDER resulta imprescindible. En muchos casos, las administraciones no disponen de recursos propios suficientes para seguir apostando por este tipo de medidas, que son tan necesarias desde el punto de vista ambiental, económico y social.